EFETA
Escuela Feminista de Teología de Andalucía
Actividades
Presentación de EFETA en San Diego, California
Crónica de Geraldina Céspedes y Lucía Ramón
Fruto de una invitación que nos hiciera Elizabeth Schüssler Fiorenza, tras la alegría que le provocó haber conocido EFETA en la duodécima Conferencia Internacional de la ESWTR (European Society of Women in Theological Research – Sociedad Europea de Mujeres investigadoras en Teología) en Nápoles (29 de Agosto-3 de Septiembre de 2007), dos profesoras de EFETA –Geraldina Céspedes y Lucía Ramón- fuimos a San Diego del 14 al 18 de noviembre. Elisabeth Schüssler Fiorenza pidió reiterada y encarecidamente a Mercedes Navarro que presentáramos nuestra Escuela en el Encuentro de la Red de Redes de Teólogas Feministas de la Liberación promovido por Mary Hunt, cofundadora de WATER, la Alianza de Mujeres para la Teología, la ética y los Rituales (www.hers.com/water) y por ella misma. Con nuestra Escuela ella ve cumplido un sueño que acariciaba desde los años setenta: crear una Escuela de Teología Feminista independiente y de carácter universitario, así que durante nuestra estancia se volcó con nosotras en todos los aspectos y nos envió un cariñoso abrazo para toda la Escuela.
Al llegar a San Diego fuimos acogidas cálidamente por la teóloga mejicana María Pilar Aquino, profesora de la Universidad de San Diego, quien nos acompañó en casi todos los momentos y nos introdujo a las distintas figuras del ámbito teológico que se encontraban allí. En esos días había una serie de reuniones en San Diego, en el marco del Congreso de la American Academy of Religion, al que asisten en torno a 10.000 investigadores e investigadoras de las religiones. Tuvimos así la ocasión de encontrarnos con un gran número de teólogas y teólogos, de estudiosas y estudiosos de las religiones y de organismos ligados a la Teología y a las Religiones. En ese marco se desarrollaron varios encuentros sobre teología feminista en los que participamos presentando EFETA y conociendo otras experiencias de trabajo en teología feminista.
El primero fue la reunión de la FLTN (Feminist Liberation Theologians' Network), convocada por WATER y coordinada por Mary Hunt y Elizabeth Schüssler Fiorenza. Las organizaciones internacionales que pertenecen a la FLTN, que ya ha tenido otros encuentros son: WATER (Women’s Alliance for Theology Ethics and Ritual), Journal of Feminist Studies in Religion, Inc., School of Theology, University of Auckland (Nueva Zelanda), Center for Feminist Theology and Ministry in Japan,
Women’s Ministries of the Presbyterian Church U.S.A., Circle of Concern African Women Theologians, Asian Women's Resource Centre for Culture and Theology (AWRC), Women Scholars of Religion and Theology from Asia/Pacific, European Society of Women in Theological Research y, desde noviembre de 2007, EFETA.
En esta ocasión el encuentro de la FLTN empezó con una reflexión que hizo María Pilar Aquino sobre el contexto en el cual nosotras estábamos teniendo este encuentro. Partiendo de la realidad de California y de su experiencia de vivir y hacer teología en y desde la frontera, las palabras de María Pilar fueron una invitación a seguir haciendo teología feminista liberadora con los pies sobre la tierra y con claridad respecto a desde dónde, para qué y para quién hacemos teología hoy las teólogas feministas de la liberación en nuestros diferentes contextos culturales y sociales.
También hicimos memoria de Letty Russell (fallecida en julio de este año), evocando su presencia entre nosotras y agradeciendo su aporte como pionera y promotora de la teología feminista y de las teólogas feministas en todo el mundo.
Un aspecto significativo fue constatar la diversidad de procedencias de las teólogas allí presentes, tanto por la diversidad en procedencia geográfica, como en edad, religión, confesión y ámbitos de investigación. Hubo presencia de teólogas que venían, entre otros lugares, de Nueva Zelanda, Australia, Taiwán, Corea, América Latina, Gran Bretaña, Holanda y de las universidades más importantes de los Estados Unidos. Compartimos lo que estamos haciendo en los distintos lugares donde estamos y desde las organizaciones que representábamos. Constatamos la presencia de muchas mujeres jóvenes que están realizando sus tesis doctorales y también de grandes nombres de la teología feminista. Todas juntas, sentadas en círculo, dialogando horizontalmente, en un precioso ejercicio, muy necesario, de diálogo intergeneracional y de búsqueda conjunta de caminos nuevos para las mujeres y la humanidad ante los desafíos del siglo XXI. También nos planteamos varios interrogantes de cara al futuro de la teología feminista y a la transmisión de esta corriente de pensamiento a las nuevas generaciones. Y sobre la importancia de fortalecer las redes entre mujeres tanto a nivel local como internacional en un momento en que en muchos lugares la presencia de la teología feminista en la universidad –en aquellos países en los que parecía definitivamente establecida en el ámbito académico- está sufriendo un fuerte retroceso, que no se debe precisamente a la falta de vitalidad y creatividad de las teólogas feministas de la liberación en todo el mundo. En este marco, nosotras hicimos una primera presentación del trabajo que hacemos en EFETA. Esta iniciativa fue acogida con gozo y mucho interés por parte de las participantes. Se destacó especialmente que EFETA fuera una iniciativa donde teólogas y teólogos feministas hemos creado un espacio propio, universitario, con rigor académico y al mismo tiempo accesible a muchísimas mujeres y varones que siguen teniendo graves problemas para acceder a una formación teológica rigurosa y desde una perspectiva verdaderamente inclusiva.
El segundo espacio que compartimos fue el encuentro de teólogas latinas, venidas de diversos lugares de América latina y de los Estados Unidos, en el que María Pilar Aquino tuvo una ponencia que sirvió de marco a la publicación del primer volumen de Teología Feminista Intercultural escrito por teólogas latinas y latinoamericanas (María Pilar Aquino & María José Rosado-Nunes (eds.), Feminist Intercultural Theology. Latina Explorations for a Just World, Orbis Books, 2007). La conferencia de María Pilar fue muy interesante y desafiante de cara al ejercicio de nuestra vocación teológica feminista. Además de situar los marcos desde los cuales nos hemos de mover en nuestras opciones vitales y académicas como teólogas feministas, ella insistió en el rigor académico y en la creatividad para producir trabajos teológicos nuevos y de calidad, en la perspectiva de la opción por los y las pobres y la interculturalidad como ejes que han de atravesar nuestra elaboración teológica feminista. Avalada por una larga experiencia y por la coherencia de su propia trayectoria María Pilar insistió en la necesidad de superar la esquizofrenia patriarcal entre la academia y la vida. Entre las participantes en el foro estaban María Clara L. Bingemer, Jeannette Rodríguez, Ana María Bidegain, Michelle A. González.
El tercer espacio en el que participamos fue el lanzamiento de la website del Journal of Feminist Studies in Religión de la Universidad de Harvard(http://www.hds.harvard.edu/jfsr/), la publicación más antigua que existe en cuanto a estudios feministas desde una perspectiva interreligiosa e interdisciplinar. Se hizo un homenaje a Schüssler Fiorenza y se creó un premio con su nombre. En ese marco, y sin estar planificado, Schüssler Fiorenza tomó el micrófono y nos invitó a compartir la experiencia de EFETA. En esta ocasión presentamos el trabajo de EFETA y mostramos al público nuestra página web. Las teólogas presentes acogieron nuestra iniciativa con mucha alegría y agradecimiento, ya que se trata de una experiencia que pone de manifiesto la vitalidad de la teología feminista y nuestra capacidad de generar nuevos caminos e inspirar a otras teólogas de otros contextos. En palabras de algunas de ellas, esta iniciativa constituye un signo de esperanza y un gesto de valentía al crear este nuevo espacio, para ellas inimaginable y desconocido en el marco de la teología española.
Conocer y dar a conocer EFETA a mujeres que admiramos por sus grandes contribuciones a la teología feminista, como Judith Plaskow, Margaret Farley, Carolyn Osiek, Emilie Townes, Katie Cannon, Kwok Pui-lan, Lisa Iserwood, J. Shannon Clarkson, Stephanie Y. Mitchem, Naomi Goldenberg y muchas otras ha sido gozoso y emocionante. También pudimos compartir sobre EFETA en algunos encuentros informales que tuvimos con figuras clave del ámbito teológico en la Feria de libros teológicos, uno de los espacios donde nos encontramos con una cantidad considerable de teólogos y teólogas, como Paul Knitter, Rosino Gibellini, Chung Hyun Kyung. Aprovechamos la oportunidad para invitarles a que visitaran la página web de EFETA. Por otra parte, tuvimos la oportunidad de agradecer al director de Verbo Divino, Guillermo Santa María, las becas financiadas por la editorial para nuestras estudiantes latinoamericanas.
Acabamos de recibir una carta de Mary Hunt agradeciéndonos nuestra asistencia y confiando en futuras colaboraciones juntas. Para nosotras ha sido un honor poder ser embajadoras de la Escuela. No podemos más que agradeceros vuestra confianza a todas y todos los que la hacéis posible: gestión, administración, comité científico, coordinadoras docentes, profesorado, alumnado e instituciones colaboradoras. También animaros a continuar adelante y a fortalecer vuestro compromiso con una experiencia que está siendo recibida en todo el mundo como novedad esperanzadora. Un agradecimiento especial a las personas que han colaborado económicamente para hacer posible el viaje, que ha supuesto un gran esfuerzo, dadas nuestras limitaciones económicas, pero que considerábamos fundamental para que nuestra Escuela participe activamente en la Red de Redes de Teólogas Feministas de la Liberación.
Dar a conocer nuestra Escuela en un ámbito mucho más amplio y que va más allá de nuestras fronteras ha sido una buena noticia y una experiencia de enriquecimiento mutuo en la que sentimos la fuerza y la inspiración de La Que Es, que por medio de la divina Ruah y de Cristo-Sofía, nos alienta y nos lanza cada vez más a traspasar cualquier tipo de frontera para que todos y todas podamos participar plenamente en el banquete de la Vida.