Galería de Arte e Historia
Semblanzas
Buchi Emecheta y Flora Nwapa: dos escritoras nigerianas
BUCHI EMECHETA nace en Lagos (Nigeria), en 1944, y es hija de un ferroviario. Su padre muere en Birmania luchando con los británicos cuando aún es una niña. Logra estudiar en la Escuela Metodista de Lagos gracias a una beca. Se casa a los 16 años con el hombre con quien se había comprometido desde los 11: tiene dos hijos. Su marido marcha a Inglaterra para estudiar Contabilidad, y Buchi entra a trabajar en la biblioteca de la Embajada de Estados Unidos. Al poco tiempo, decide reunirse con su marido, y toma un barco en dirección a Liverpool. Tiene tres hijos más y se separa. Como madre perteneciente a una minoría en un país extranjero, tuvo que enfrentarse a numerosos obstáculos, pero a pesar de esto, en 1974 se graduó en sociología en la Universidad de Londres. Para mantener a su familia – ella sola se hizo cargo de sus cinco hijos -compatibilizó sus estudios con un trabajo en la biblioteca del Museo Británico. Comienza a escribir robando horas al sueño. Buchi Emecheta está considerada como una de las mejores escritoras anglófonas africanas. Gran parte de su obra contiene tintes autobiográficos, donde sobresalen temas como la maternidad, la educación, el matrimonio, la emigración, la modernidad contra la tradición, y un feminismo de nuevo cuño, que refleja la situación de la mujer en el Tercer Mundo. Precisamente, las penalidades que padeció en Londres fueron el material elegido para sus dos primeras novelas, “In the Ditch” (1972) y “Second-Class Citizen” (1975). Ella siguió su éxito inicial con novelas sobre la lucha permanente de las mujeres africanas para desarrollar su potencial en una sociedad dominada por hombres. “The Bride Price” (1976), “The Slave Girl” (1977), “Kehinde” (1994) y “The new tribe” (2000) son otros de sus títulos de similar temática. Tras trabajar en la Universidad de Londres y Nigeria, regresó a la capital británica para estar cerca de sus hijos. Durante este período, Emecheta publicó “The Joys of Motherhood” (“Las delicias de la maternidad”, 1979), su novela de mayor éxito donde reconsidera la maternidad en la cultura africana.
“Las delicias de la maternidad”
Nnu Ego, la hija de un gran jefe de una aldea Ibo, es repudiada por no dar hijos. Su padre, después de devolver la dote, le busca otro marido: un hombre poco agraciado que trabaja en la gran ciudad de lavandero en una familia de blancos; en Lagos encontrará una vida totalmente distinta a la aldea. El rechazo inicial a este marido cambia a una resignada aceptación al saberse embarazada. La maternidad está íntimamente ligada a la mujer africana occidental; una mujer no está completa hasta que no es madre. Los hijos son una alegría en el presente y una seguridad para el futuro. Nnu Ego tiene una larga familia, y lo que ella identifica en un principio como una gran felicidad, se transforma en una dramática lucha asumida en solitario que ni siquiera sus hijos valoran. La arraigada tradición a la que se aferra Nnu Ego es desconocida en Lagos: el cambio de papeles con su marido, que desarrolla tareas tradicionalmente femeninas en casa de la familia británica, enturbia la relación de la pareja, y la experiencia de una familia numerosa deviene en un ejercicio de pura supervivencia. Esta mujer africana se encuentra en medio de fuerzas contrapuestas: la tradición que provoca el deseo de una familia numerosa, principalmente varones para continuar el linaje del marido, y la dura realidad que hace que ella se enfrente sola a su propio destino. En definitiva, es la vida de una joven nigeriana en los años de la segunda Guerra Mundial, y de cómo se enfrenta a los problemas que surgen cuando las costumbres de la aldea en que se crió chocan con el modo de vida de la ciudad. Nnu Ego debe adaptarse a lo nuevo, renunciando en parte a las creencias en que fue educada. Los vínculos familiares no funcionan de la misma manera en la ciudad que en la aldea. Además, el cabeza de familia es reclutado para ir a luchar por Inglaterra, y ella se debe ganar el sustento para sus numerosos hijos. Cuando el marido de Nnu Ego regresa del frente, la vida sigue siendo igual de dura para ella. Su esperanza son sus hijos varones, no las chicas, de las que sólo se espera que se casen con un hombre que pueda pagar una dote elevada. Pero también sus hijos la defraudarán al querer vivir una vida por completo distinta a lo que las tradiciones de su etnia dictan.
FLORENCE NWANZURUAHU NKIRU NWAPA, conocida como FLORA NWAPA, nace en Oguta (este de Nigeria), en 1931, cuando era colonia británica. Sus padres eran profesores, y ella se gradúa en la Universidad de Idaban en 1957. Posteriormente, continúa sus estudios en Inglaterra, en la Universidad de Edimburgo, obteniendo el título en Educación en 1958. Regresa a Nigeria en 1959, y trabaja primero como educadora en Calabar, y luego impartiendo geografía en la escuela inglesa de Enugu. Entre 1962 y 1964 es asistente en la Universidad de Lagos, pero tiene que abandonar el país a causa de la guerra civil. Como muchos miembros de la elite Igbo, retorna a la región del este después del conflicto. Trabaja en el Ministerio de Sanidad y Asuntos Sociales buscando hogares para los huérfanos de guerra. El gobierno de Nigeria le hace entrega de la Orden de Honor en 1982, y su pueblo Oguta, le entrega el título de “Ogbuefi”, reservado solamente a hombres ilustres. Se casó con Gogo Nwakuche, un hombre de negocios, y tuvieron tres hijos. Siempre permaneció como la primera esposa de Nwakuche, aunque él tomara otras esposas, porque siempre quiso que sus hijos tuvieran un padre y por eso no se divorció. Flora Nwapa es una escritora nigeriana que representa a toda una generación de mujeres africanas escritoras. Es muy conocida por los relatos que muestran las tradiciones de los Igbos (Ibo), y especialmente la vida y puntos de vista de las mujeres. Ella se denomina a sí misma como “womanista”, más que feminista, término que conecta con la obra de la escritora americana, Alice Walter, “In Search of My Mother's Garden: Womanist Prose” (1983). Nwapa escribió historias cortas, poesías, y cuentos para niños, como “Mummywater” (1979). Entre sus novelas destacan, “Idu” (1970), “Never Again” (1975), “Wives at War, and Other Stories” (1980), “Women are Different” (1986). Muere en Enugu en 1993, al tiempo que termina su última novela, “The Lake Goddess”. Sin embargo, la novela por la que Flora Nwapa se consagró como escritora es “Efuru” (1966): fue la primera mujer negra que publicó una novela en inglés, y se la puede considerar como la madre de la literatura africana hecha por mujeres.
“Efuru”
Efuru es una extraodinaria mujer que desafortunadamente siempre tiene muy mala suerte con los hombres. Es fuerte y tiene éxito en su poblado del oeste africano. Todo el pueblo la conoce: ella es una mujer de gran personalidad nacida en una familia distinguida, que se distinguió a sí misma. Cuando Efuru se fuga para casarse con el desconocido Adizua, su familia y amigos se conmocionan, pero ella logra conservar la relación que tenía con su padre. Después de unos años, Efuru tiene un hijo, y en ese tiempo su marido comienza a desaparecer durante días. Cuando el niño enferma y muere, no pueden encontrar a Adizua para el funeral, porque se ha casado con otra mujer. Efuru, avergonzada, deja la casa de Adizua y vuelve con su padre. Casi enseguida, aparece un pretendiente, Eneberri. Se casan y disfrutan de un feliz matrimonio, hasta que él desaparece de la misma forma, y no viene al funeral del padre de Efuru. Efuru se queda sola: sin hijos, sin maridos y sin familia. Entonces, ella deposita su confianza en la diosa del lago, Utuoso, y comienza a adorarla. Efuru inicia su veneración cuando realiza que Utuoso no tiene hijos, y no puede devolver a la gente lo que ha perdido a lo largo de la vida.
(“Para Contemplar”, Maternidad, con el poema Orikí de Óshun)
Mª Leticia Sánchez Hernández