EFETA

Escuela Feminista de Teología de Andalucía

PALABRAS DE AGRADECIMIENTO EN LA RECOGIDA DEL PREMIO ALANDAR

C.M. Chaminade Madrid 15 junio 2010

Queridas amigas y amigos de Alandar:

Es para todas las personas que integran los equipos de EFETA una gran alegría estar aquí esta tarde acogiendo la tortuga de Alandar como compañera incondicional que, según la moraleja de la fábula, nos contagia de seguridad, constancia y paciencia para el éxito de nuestro proyecto de Escuela Feminista de Teología.

Esta Escuela de Teología Feminista de Andalucía, que nace para dar respuesta a la necesidad histórica del estudio teológico de las mujeres e inclusiva también para hombres que se adhieran a nuestro proyecto, no sólo siente la importante autoestima de estar en esa ya histórica lista de premios Alandar,( todos ellos signos de utopía y libertad en nuestro tiempo), sino que también pretende devolver a la revista Alandar y a su equipo el aplauso por su buen hacer y el reconocimiento de que un nuevo sentir es posible hoy en la iglesia y en el mundo.

Gracias, Charo Mármol, y en tu persona, gracias a todo el equipo de Alandar por vuestros titulares y reportajes de la vida de EFETA, que han sido la mejor arma que existe para conquistar la atención de tantas mujeres y hombres hacía la teología feminista.

Somos una escuela, es decir, somos estudios académicos superiores que trabajan e investigan críticamente y aceptan el método feminista de la hermenéutica de la sospecha ante la teología patriarcal que nos ha llegado. Pretendemos deconstruir y volver a construir teología y cultura con ojos y entrañas de mujer en el mundo de las religiones y culturas patriarcales, de quienes heredamos una pesada hipoteca y a quienes aún hoy hemos de combatir en sus fundamentos intelectuales, que les sirven de apoyo. Trabajamos por la igualdad y la democracia radicales en la sociedad y en las iglesias y lo hacemos produciendo pensamiento teológico y científico que consolide un nuevo paradigma.

Estamos presentes por nuestro alumnado en todas las autonomías de España y hemos sentido una vital acogida en muchas personas, sobre todo mujeres, en Latinoamérica. Hoy los planes a corto plazo nos llevan a extender estos estudios de teología feminista a espacios de lengua inglesa y a tener convenios con algunas universidades.

Procuramos no desgastar esfuerzos inútiles ante situaciones e instituciones herederas de lo patriarcal y optamos por caminos de libertad ante la verdad y de liberación para las mujeres, aunque, como la tortuga, al ritmo lento y paciente, pero seguro.

No quiero terminar sin invitar, como Jesús habló en su momento de marketing e invitación a su discipulado: “venid y veréis”. Nuestra escuela está abierta a quienes, mujeres u hombres, se sientan con ganas de construir un renovado pensamiento teológico.

Gracias otra vez al equipo de la revista Alandar por estimular y reforzar con vuestro premio el proyecto EFETA, al servicio de las mujeres y de la teología.