MadC – Claudia Wilde, artista callejera, grafitera…

16 de Mayo de 2011

Ella fue una de las invitadas del Encuentro Internacional de escritores y escritoras -el femenino lo añado yo- a la charla “Dibujar la ciudad con palabras”, en la XXIV Feria del Libro de Bogotá.

El grafiti es uno de los lenguajes actuales por descubrir para el gran público -grande, porque somos muchos y muchas y grandes cada uno y cada una-, pero los MCS no están siendo buenos canales de difusión de estos artistas urbanos. ¿Quienes y por qué les temen? Las vallas publicitarias invaden nuestras calles con ofertas dudosas desde muchos puntos de vista y no son percibidos como enemigos de la ciudadanía. ¿Por qué es temible un/a joven artista con un vinilo o un spray en la mano?  ¿Hacer pensar asusta?

MadC tiene ya un reconocimiento mundial, no solo porque a sus 30 años hizo el mural más grande de la historia: 700 metros cuadrados, llenos de fuerza, luz, color… y palabras (ver video), sino porque ha recorrido muchos rincones del mundo haciendo y compartiendo arte callejero, solidarizándose con quienes tienen algo que decir y quieren hacerlo de otra manera. Un arte en el que no lo ha tenido fácil por ser mujer ¿les suena?

Ermina Herrera Ventura

Pascua 2011

2 de Mayo de 2011

Vencer el mito

8 de Marzo de 2011

Geneviéve Remy, amiga, ex alumna y graduada de EFETA, nos envía el siguiente artículo, publicado en Adital, en portugués, que hemos traducido al castellano:

http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=PT&cat=75&cod=54478

 

Con él os deseamos a todas un Día Internacional de las Mujeres pleno de consciencia y de esperanza, y en el que todas encontremos, pese a las muchas dificultades, motivos para alegrarnos de ser mujeres.

04.03.11 – Brasil – El Fórum de Mujeres de Pernambuco lanza un manifiesto por la autonomía y la libertad de todas las mujeres

Camila Queiroz, periodista de ADITAL

Como parte de las movilizaciones del Día Internacional de la Mujer, el Fórum de Mujeres de Pernambuco, compuesto por más de 60 organizaciones feministas, lanzó un manifiesto por la autonomía y la libertad de todas las mujeres. El texto señala la actualidad y la necesidad del movimiento feminista y muestra que hay mucho contra lo que rebelarse a favor de las mujeres.

El manifiesto trata, de manera incisiva, de las principales reivindicaciones femeninas y denuncia formas históricas y bastante cotidianas de opresión sobre las mujeres, como el racismo, los prejuicios religiosos y la explotación de los cuerpos femeninos por parte de las industrias del sexo y de la belleza, y por parte de la publicidad.

Según Silvia Camurça, miembro de la coordinación del Fórum de Mujeres de Pernambuco y educadora del SOS Cuerpo –Instituto Feminista para la Democracia–, las principales luchas feministas, actualmente, son las relacionadas con el trabajo precario, ya que las mujeres son la mayor población en situación de precariedad laboral y con peor remuneración, además de la violencia –la ley María da Penha no se cumple como se debe y recibe muchos ataques– y la criminalización de las mujeres, especialmente en lo tocante a las cuestiones reproductivas.

Otras reivindicaciones se refieren a las políticas públicas dirigidas a la autonomía económica de las mujeres y a la división del trabajo de cuidado con niños y ancianos o personas enfermas, reduciendo la doble jornada de trabajo. La construcción de más centros de día y hogares, así como una mayor protección social y la seguridad social también son parte de la agenda.

Uno de los grandes desafíos para la lucha, según Silvia, es el mito de que la igualdad ya ha sido conquistada y el movimiento feminista no sería necesario. “Necesitamos vencer ese mito, pues forma parte de la ideología capitalista patriarcal transmitir esa idea de que todo está bien. Necesitamos ser capaces de demostrar cuánta desigualdad existe todavía”, afirmó.

Una buena noticia

4 de Marzo de 2011

¿Habéis pensado alguna vez como viviría Jesús si hubiera nacido en el siglo XX? ¿De que país sería? ¿Cómo reaccionaría ante los problemas de la modernidad? ¿Qué amigos escogería?

Estas preguntas me las he hecho yo muchas veces y he intentado responderlas en este libro. Desde luego, hay muchas más respuestas posibles, pero estas podrían ser algunas de la situaciones con que se encontraría. No es un relato periodístico, ni pretende hacer historia, pero en cierta manera está basado en hechos reales y que todos podemos conocer a través de los medios de comunicación. He querido ser fiel al mensaje del evangelio, intentando ponerme en la situación de Jesús y sus discípulos/as, si vivieran en nuestros tiempos. Espero que a algunos y algunas les haga despertar la curiosidad por conocer mejor a Jesús, al que yo le he dado el nombre de Emanuel, porque así le dijo el ángel a María que se llamaría Dios con nosotros.

Me he basado en el conocimiento de los evangelios, y en los/as comentaristas que, conociendo a fondo el tiempo en que Jesús vivió, intentan ponerlo al alcance de los hombres y mujeres de este siglo XXI, para que lo conozcamos y comprendamos mejor el alcance de su mensaje. Espero que sirva para que a alguien se le despierte la curiosidad para conocerle mejor.

Mi intención al escribir estos relatos es hacer una narración de un Jesús que hubiera nacido los siglos XX-XXI para jóvenes que nunca le conocieron y que viven en una sociedad en donde su mensaje está tan diluido que desaparece, donde se dan mensajes negativos con referencia a la iglesia que condicionan ya a varias generaciones.

La narración sería con una visión pre-pascual, como la que podría tener una persona que nunca hubiera oído hablar de Jesús y de su mensaje, que es lo único que puede entender la sociedad actual; los cristianos tenemos un lenguaje críptico que para los ajenos a él no es inteligible. Estas narraciones siempre intentarán que se hagan preguntas, sobre todo una: ¿hay algo más, además de lo que nos cuentan?

Actualizar el lenguaje es una de las exigencias más importantes para dar a conocer el mensaje de Jesús y conectar con los acontecimientos del mundo en una sociedad globalizada donde las noticias llegan de un lado a otro a la velocidad del sonido.

Podréis comprar este libro, en la edición de papel, y en descarga gratuita con Adobe, en el siguiente link:

http://www.bubok.es/libro/detalles/199829/UNA-BUENA-NOTICIA

Los beneficios de los libros en papel, después de descontados los gastos de impresión e impuestos, van destinados a la fundación Arrels, dedicada a la atención de las personas sin techo en Barcelona.

De una forma u otra espero que algunos puedan encontrar respuestas a las preguntas que hago al principio: ¿cómo viviría Jesús si hubiera nacido los siglos XX-XXI, y no en el siglo I? La respuesta es también una pregunta: ¿cómo hemos de vivir los que nos llamamos cristianos y cristianas aquí y ahora?

Ana María Arquer[1]


[1] Ana María Arquer terminó sus estudios de Teología Feminista en EFETA el curso pasado.

Thérèse

11 de Febrero de 2011

Hace un par de semanas que se ha estrenado en España la película Thérèse, dirigida por Alain Cavalier, que trata de santa Teresa de Lisieux. El estreno, en sí mismo, no sería noticia –salvo como reclamo publicitario– si no fuera porque la película es de 1986. O sea, que tiene ya 25 años. Por qué se estrena ahora en España, y no en su momento, cuando además recibió muchos premios, es un misterio.

Hay en internet y en la prensa muchos comentarios sobre Thérèse, realizados por especialistas en lenguaje cinematográfico, que sin duda aportan luz sobre el film e, incluso, algunas claves para desentrañar elementos de la película que, aunque se sienten, resulta difícil hacer conscientes. Como es lógico, hay quienes alaban la obra de Cavalier y han quienes la critican con mayor o menor dureza, pero en general hay acuerdo en que se trata de una verdadera obra de arte. Y la actriz protagonista es maravillosa.

Como espectadora, puedo decir que es una película bellísima que, además, no deja indiferente, ni por su forma ni por su contenido, íntimamente entrelazados. Puede dar la impresión de que se trata de una historia en la que apenas pasa nada, pero nada más lejos de la realidad, porque pasar, si pasa, y mucho, no solo en la pantalla, sino sobre todo en quien la ve y escucha.

Hay quien se queja de que el director, ateo, no ha sabido mostrar la santidad de la protagonista. Pero ¿qué es la santidad? Desde luego, si tiene que ver con el amor, Cavalier lo ha conseguido, porque ni una sola de esas escenas –cotidianas, pero no por eso intrascendentes o pueriles– que se suceden en la pantalla como un álbum de fotografías, cálidas y austeras al mismo tiempo, a veces críticas, habría sido posible, ni en el cine ni en la vida de Teresa de Lisieux, sin un amor lo suficientemente fuerte como para permanecer intacto, pese a cualquier oscuridad.

La película no se estrena en todas las ciudades de España, pero se puede ver en una web (http://all.gloria.tv/?media=33781), eso sí, con poca calidad de imagen, en francés y con subtítulos en español, que distraen un poco. La otra opción, para quienes no puedan ir al cine, es esperar a que salga el DVD con el doblaje en español.

María José Ferrer Echávarri

Diálogos de María con Jesús

2 de Enero de 2011

El Anuncio

Cuando el Señor me anunció tu venida
me llené de temor.
Cómo enseñarte a ser un hombre para Dios?
un hombre para el otro?
Cómo lograr en Ti
identidad total con el Dios de Israel?

Cuando el Señor me anunció tu venida
me llené de alegría
serías el camino de amor,
serías luz,
serías fuego,
serías remanso de agua
recodo en el camino.

Cuando el Señor me anunció tu venida
me llené de esperanza.
Juntos aprenderíamos el camino
de la buena noticia a los humildes
de la liberación de los pobres y enfermos
de la acogida de los abandonados.

Carmiña Navia Velazco, Las Calles Amarillas

Gracias a todas

6 de Diciembre de 2010

A comienzos de esta semana, Adital publicó en su web un artículo sobre EFETA. En realidad, no es un artículo, sino una entrevista[1], y esta es la historia de cómo ese texto acabó encabezando durante más de un día la columna de opinión de esa revista electrónica, de tan amplia difusión en Latinoamérica.

Geneviève Remy, una alumna franco-brasileña de EFETA, acudió el pasado mes de octubre al V Seminario Presencial de EFETA, en Sevilla, para recoger el Título Superior de Teología Feminista y la estola, símbolo de autoridad teológica, que EFETA entrega a quienes finalizan sus estudios en la Escuela.

La experiencia de encuentro con la gente de EFETA y lo que en Sevilla vio y vivió dejó hondamente impresionada a Geneviève, lo que le hizo sentirse personalmente comprometida con un proyecto que, según sus propias palabras, tanto le ha dado. En su intento de colaborar con EFETA difundiendo su labor, Geneviève se puso en contacto con la editora de Adital para pedirle un espacio en la web, y esta le propuso realizar una entrevista, preferentemente a una alumna. Y Geneviève se puso en contacto conmigo, que curso la última asignatura que me queda para completar el primer ciclo de los estudios teológicos feministas impartidos en la Escuela.

Me llamó la atención dónde ponía Adital su interés. Querían información sobre lo que es EFETA, sobre el último Seminario Presencial, que sin duda mencionó Geneviève, y sobre algo que me pareció muy revelador visibilizar: la conexión entre la Teología Feminista y las luchas de las mujeres. Creo que si me hubieran pedido escribir un artículo, simplemente, sin indicación alguna, no se me habría ocurrido tratar la dimensión política de la Teología Feminista, quizá porque la doy por supuesta, cuando no debería hacerlo, pues el dualismo que rige, a menudo inconscientemente, nuestro modo de pensar e interpretar el mundo nos hace concebir la teoría y la práctica, la fe y la vida, lo personal y lo político, como realidades inconexas, como si pudieran darse las unas sin las otras o existir independientemente.

Ignoro si la entrevista ha sido muy leída, o poco, o si despertará el interés y la curiosidad de alguien, pero, sin duda, ha servido para demostrar varias cosas: que el proyecto EFETA lo formamos la totalidad de quienes, de una u otra forma, estamos en contacto con él, incluidas las alumnas; que la Teología Feminista no es sólo teoría, y que las mujeres, en este caso la editora de Adital, podemos hacer mucho por los proyectos feministas.

Gracias a todas.

 María José Ferrer Echávarri

 


[1] La entrevista en español:

http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=52683

La entrevista en portugués:

http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=PT&cod=52683

La fuerza de las mujeres

25 de Noviembre de 2010

RITUAL de reconocimiento de la fuerza de las mujeres frente a las violencias.

Se realizó durante un encuentro donde se trabajó la Prevención de violencias contra las mujeres.

Centro: Luz grande

Círculo 1:

- Vasija con Tierra y una luz = Ancianas

- Vasija con piedras y una luz= Mujeres adultas

- Vasija con flores y una luz = Mujeres jóvenes

- Vasija con agua y una luz= Niñas

Círculo 2: Una vela sin prender por cada mujer que participa en el ritual.

Círculo 3: Todas las mujeres

MOMENTO I:

Iniciamos el ritual encendiendo la vela central: reconocemos la luz de la Divinidad que nos habita a cada una. Nos pasamos la luz, y junto con el gesto expresamos nuestro agradecimiento por la vida, la alegría, la fuerza, etc. de la compañera que recibe la luz. Al final se coloca de nuevo la Luz en el centro del círculo.

Gesto de protección y reconocimiento de la fuerza de cada una: se invita a todas las mujeres a poner su mano izquierda sobre el corazón, percibir nuestro calor-energía, tomar conciencia de la fuerza del Amor que hay en cada una. Estiramos el brazo derecho al frente, con la palma de la mano levantada como si frenásemos algo que se viniera contra nosotras. En esta posición cada una dará un giro sobre sí misma, despacio, tomando conciencia de la fuerza interior de cada una que nos protege, y protege nuestro entorno. Reconocemos la fuerza sanadora-protectora de nuestro círculo y su luz.

MOMENTO II:

1) Mujeres ancianas:

Símbolos: la Luz y la Tierra, dos mujeres las mantienen levantadas.

Hacemos presente a las madres, abuelas,… la memoria de quienes ya se fueron, invitamos a dos, tres mujeres a expresar las sabidurías de las ancianas…

Nombramos mujeres ancianas que sabemos vulneradas, maltratadas…

Después de decir sus nombres, repetimos el gesto del primer momento y todas decimos: POR ELLAS.

2) Las niñas:

Símbolos: la Luz y el agua, dos mujeres las mantienen levantadas.

Hacemos presente a las niñas… invitamos a dos, tres mujeres a expresar sus sabidurías…

Nombramos niñas que sabemos violentadas, maltratadas, violadas…

Después de decir sus nombres, repetimos el gesto del primer momento y todas decimos: POR ELLAS.

3) Mujeres adultas:

Símbolos: la Luz y piedras, dos mujeres las mantienen levantadas.

Hacemos presente a las mujeres… invitamos a dos, tres mujeres a expresar sus sabidurías…

Nombramos mujeres que sabemos violentadas, maltratadas, violadas… Después de decir sus nombres, repetimos el gesto del primer momento y todas decimos: POR ELLAS.

4) Mujeres jóvenes:

Símbolos: la Luz y las flores, dos mujeres las mantienen levantadas.

Hacemos presente a las jóvenes… invitamos a dos, tres mujeres a expresar sus sabidurías…

Nombramos niñas que sabemos violentadas, maltratadas, violadas, angustiadas…

Después de decir sus nombres, repetimos el gesto del primer momento y todas decimos: POR ELLAS.

MOMENTO III:

Nos hacemos presentes cada una de las que aquí estamos con nuestros sueños, nuestra identidad, nuestros miedos, y todo lo que cada una es. Cada una prende su luz, dice su nombre.

Mantenemos nuestra luz, hasta que todas enciendan su luz, juntas depositamos nuestra luz (circulo 2).

Nos tomamos de las manos, las elevamos y decimos juntas: POR NOSOTRAS. Y cerramos el ritual dándonos un abrazo.

EL PODER DE LA IMAGEN

22 de Noviembre de 2010

por María Dolores Díaz-Miranda Macías (O.S.B.)

Durante el viaje del papa a Barcelona, la imagen de unas religiosas limpiando el altar de la Sagrada Familia sacudió las conciencias de la opinión pública, especialmente en Cataluña. Todo el mundo se ha preguntado cuál es el papel de las mujeres en la iglesia. Y yo le he dado muchas vueltas a eso de la imagen y su poder.

¿Qué es una imagen por sí misma? ¿Cambia su significado según los ojos que la observan y el contexto en que se produce?

Os presento dos imágenes, o mejor dicho, la misma imagen[1] en dos momentos distintos. Una misma imagen y diferentes lecturas… Esto me invita a pensar sobre nuestra situación de mujeres en la sociedad y en la iglesia. Me pregunto cómo hacer de nuestra realidad una siembra de estrellas, de ilusión y esperanza, cómo estar donde estamos y darle la vuelta al calcetín, cómo  “enfocar” la realidad para que se transforme.

No sé si tenéis experiencias de esto, pero si es así, comunicádnoslas. Podríais darnos pistas e ideas para llevarlas a nuestras diversas y múltiples situaciones.

Sería una forma de empezar a sembrar estrellas.

Sembrador de estrellas 1

Sembrador de estrellas 1


[1] El “Sembrador de Estrellas ” es una estatua que está en Kaunas, Lituania.

Misoginia a flor de piel

9 de Noviembre de 2010

Hemos traducido del portugués el siguiente artículo de Ivone Gebara, publicado en Adital-Brasil

31 de octubre de 2010: ¡Dilma Roussef, primera presidenta de Brasil![1] 

Ivone Gebara[2]

La victoria de Dilma es un gran logro para muchas de nosotras, las mujeres, y para el pueblo brasileño. Conquista no sólo política, sino de afirmación de que las mujeres en Brasil son ahora un símbolo del más alto nivel del poder público en el país. Por supuesto que esto molesta a muchas personas, inclusive mujeres, a las que esta representación simbólica no les es necesaria. Pero ahora todos los airados y las incomodadas tendrán que hacer frente a este hecho: ¡Dilma es nuestra presidenta!

Nuestra alegría por la victoria se mezcla con algunas aprehensiones. Una de ellas está relacionada con la imagen de Dilma que la prensa quiere presentar, al menos por ahora. Además de acentuar su trayectoria de guerrillera jefe de la Casa Civil, honrosa en mi opinión, la presentan como “hecha” por Lula, empujada por el éxito del presidente, necesitada de Lula, fiel seguidora del presidente. Sin negar el tremendo valor de Lula y su papel en esta elección, muchos destacan, en mi opinión, una dependencia indebida, como si ella no tuviera su propia trayectoria política. Se olvida que fue su historia personal, con sus éxitos y errores, la que la llevó a este máximo cargo de la República. Se olvida que su experiencia de mujer pública se produjo en instancias diferentes que las de los cargos políticos elegidos por el pueblo. Ella no sólo conoce los sótanos del poder dictatorial, sino también tramas políticas institucionales de diferentes tipos. Hizo caminos que no siempre la gran prensa quiere saber y divulgar. Por lo tanto, su diversa experiencia hará de ella una presidenta diferente.

Por otra parte, invirtamos lo que se decía en el pasado sobre los grandes hombres: “Detrás de cada gran hombre hay siempre una gran mujer! Ahora, en relación a las mujeres, es: “Detrás de una mujer política debe haber siempre un gran hombre” (que debe estar, en el fondo, por delante). Así se piensa sobre Cristina Kischner y ahora sobre Dilma, aunque los contextos y las situaciones son diferentes. Así se pensó sobre Indira Gandhi, Michelle Bachelet y muchas otras. ¿Qué hombres estarán sustentándolas en el poder? ¿O qué hombres podrán mantenerlas en el poder? ¿Qué hombres les darán las buenas ideas para gobernar el país y los mejores consejos para las decisiones presentes y futuras? ¿Qué hombres serán sus ministros y asesores?

En el fondo, la cultura brasileña todavía tiene una fuerte y sesgada jerarquía de género y, sobre todo, una división valorativa entre el trabajo doméstico y el público. Sólo con cierto recelo se entrega el poder político a una mujer, identificada simbólicamente con las lides domésticas. Y esto es aún más evidente cuando ella no aparece acompañada por su “primer caballero”. Los presidentes de la república, en general, son acompañados por sus primeras damas, incluso si ya están en la tercera o cuarta dama. Ellas tienen que aparecer a su lado como figuras decorativas e, incluso cuando son mujeres de una calidad excepcional, deben permanecer calladas, en general. Poco se sabe de la vida y del trabajo de la mayoría de ellas. Lo importante es salvar la apariencia. Y decir que se respeta un orden social establecido que a menudo es un orden fundado en la hipocresía. Pero cuando la presidenta electa no tiene “primer caballero” y aparece caminando sola, apoyada en sus propios pies, completa/íntegra y hablando en nombre de la nación que la eligió, los gigantes del poder sólo ven una alternativa para su miedo: desprestigiar a esa mujer y, en ella, a las mujeres. Ellos tienen la osadía de mostrar anuncios que la representan como una muñeca hueca o con un hombre dibujado en su fondo. No consideran la autonomía femenina, su fuerza creativa y sus capacidades personales. De todos modos, le dan posibilidades, sobre todo, si está rodeada de políticos, tratando cada uno de tratando de agarrar un pedazo de la rebanada pública política.

Si ella, Dilma, hace un discurso de agradecimiento después de la elección, que para muchas personas fue una verdadera síntesis de su política, en el que incluyó su condición femenina y la de todas nosotras, brasileñas, dicen que no contiene nada nuevo. Insisten en afirmar que el discurso fue frío, que es obra de muchas manos o que fue demasiado largo o que no contempló esto o aquello. Incluso puede ser cierto en parte. Pero no hay discursos universales y que engloben toda la compleja realidad en que vivimos. Todo discurso tiene sus límites y su punto de vista de inmediato. En resumen, para muchos no se trata del discurso. Es misoginia a flor de piel o corriendo por las venas.

Me atrevo a denunciar las muchas violencias públicas contra las mujeres como un acto político educativo preventivo en este nuevo momento histórico. También es una llamada de atención para todos nosotros, mujeres y hombres, en relación con nuestros prejuicios y nuestra incapacidad para acoger y provocar lo diferente. Escribo contra los muchos dragones poderosos que siempre están dispuestos a lanzar su fuego destructor acabando con las esperanzas de la gente y sus pequeños logros. Con toda seguridad, están enojados con la victoria de Dilma, la victoria de una guerrera de la libertad de los pobres, la victoria representativa, en parte, de la fuerza de las regiones norte y nordeste que afirman su ciudadanía y su resistencia. También, en este caso, se acusa al pueblo de ser ignorante y de buscar sólo su supervivencia o los favores del poder o de seguir ciegamente a los líderes políticos del momento. Pero, ¿cómo ser políticamente consciente, si la panza está vacía? ¿Cómo sobrevivir si no hay casa, comida y trabajo? ¿Cómo sobrevivir con el latifundio, con los grandes señores ruralistas y con la mentira de la propaganda consumista? La gente norteña y nordestina y otros han probado en los últimos años el sabor de una ciudadanía incipiente a pesar de las inevitables contradicciones. Y creyeron que Dilma sería una garantía para sus conquistas presentes y futuras.

Fueron esos hombres y mujeres de la sequía, las chozas, de los zancos, de los huecos, las terrazas, los manglares, con sus muchos aliados, los que reconocieron en Dilma a alguien capaz, por su historia y sus luchas, de sentir los dolores del pueblo. No sé cómo será su gobierno. No sé cómo será su Ministerio. No sé cómo se conducirá en el futuro. No sé tampoco en qué se fundamentarán los dragones furiosos para derrumbarla o para levantar falsos testimonios sobre ella.

Pero hoy ella está vestida de verde-amarillo, coronada con las veintisiete estrellas que representan los estados de Brasil. Hoy, ella ha aparecido pisando a los dragones y, con su fuerza interior, ha conseguido silenciar sus gritos y su sarcasmo.

Se reaviva nuestra esperanza. No vamos a dejar a Dilma sola. Vamos a ser un pueblo organizado para gobernar Brasil, un pueblo que opina, discute, sugiere y crece junto. Seamos muchos y muchas para organizar, gobernar y trabajar a partir de nosotros mismos. Tenemos que ser lo que creemos que podemos ser. Comenzar cambiando nuestros propios comportamientos, con las pequeñas cosas del día a día. Sólo así podremos disminuir la fuerza de los dragones y disminuir el miedo que inspiran.

Dilma, adelante… Somos aliadas de la misma lucha y de la misma esperanza. No estamos detrás de ti, sino contigo, a tu lado en esta lucha que es la nuestra.

Noviembre de 2010


[1] Traducción del artículo publicado en Adital – 3.11.2010 – Brasil: http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=PT&cod=52103

[2] Escritora, filósofa y teóloga.